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lunes 30 de junio de 2008

Fragmentos de Realidad - Daniel Camps

(click en la imagen y la vas a ver mas grande)


EL FANTASMA DE LA SÁBANA

Estaba sacudiendo el viejo mantel cuando lo vi. Al principio pensé que el viento estaba haciendo de las suyas, jugando inoportunamente con los objetos, dejando alguna cama desnuda, pero no, esta vez mis ojos se negaban a creer lo que veían.

Era una noche muy oscura, la luna no alumbraba como de costumbre, pero la blancura inmaculada de aquella sábana resaltaba sobre el resto de las cosas. Poco a poco se acercaba. Mis brazos se habían envuelto en el mantel de flores rojas de mi madre mostrando mi impotencia, avisándole a lo que sea que viniera que de ahí no podría moverme.

La sábana se posó a unos escasos centímetros de mí, dando a entender la presencia de una figura humana, no muy alta, no muy baja, pero humana al fin. Mi corazón palpitaba cada vez más fuerte y mis ojos se habían humedecido, disponiéndose a derramar las lágrimas en el momento justo.

Como salida de una lejana cueva una voz me habló:

- ¿Acaso no me tienes miedo?

Afirmar que estaba paralizado es poco, estaba más rígido que la estatua del Libertador que hay sobre el cerro. Duro. Durísimo.

- Repito: ¿Acaso no me tienes miedo?

- Sí – El monosílabo salió de mi boca como pudo, sonó tan tembloroso que creí ver moverse las hojas del limonero de mi patio.

- Y haces bien. Pero no sientas miedo de mí, sino siéntelo de la despoblada eternidad.

La sábana cayó al piso súbitamente. El fantasma se había marchado, dejando en mí un miedo peor que el que se le puede llegar a tener a un ser sobrenatural. Supe que desde ese día cargaría con una mezcla de temor y lástima, porque confirmar la extraña aparición, no solo confirmaría mi locura, sino también que aquel espíritu solo se había puesto una sábana para avisarme que existe la soledad del otro lado del charco.

el vagabundo de las estrellas

5 Opiniones:

Anónimo dijo...

quise poner un comentario profundo, pero no se ocurrió nada...

enrique dijo...

sobrino: los fantasmas con sábana sólo sirven para confirmar la realidad, los otros son los difíciles porque encuentran nuestros huecos.

flore dijo...

Arnet me había dejado a pata...
Ahora que volví, puedo decir que los fantasmas dan miedo porque no se sabe de dónde vienen. Es eso, no?

Anónimo dijo...

Hermano!!!!!!!!!
que cabron, si que tenes inmaginaciòn o unas vivencias muy extrañas, pero cada ves me da mas gusto poder leer tus fracmento y el talento que estos contienen. Espero verte pronto. cuidate


D.B.

Alf dijo...

A mis amigos Daniel y Juampa.

Los felicito por lo que estan hacien y por la energia con la que trabajan.
Me encanta como conjugan las locas y y extrañas historias de daniel con los estupendos graficos de juampa.
Sigan así.

No hay peor fantasma que el que llevamos a dentro nuestro.

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